El último timbre
Joseph Harrington nació en Nueva York. Desde muy joven se interesó por el periodismo y como reportero policial tuvo ocasión de
frecuentar y conocer el mundo de los detectives y de los delincuentes. Así nació el teniente Frank Kerrigan, tenaz, infinitamente paciente y con una
ilimitada capacidad para el trabajo duro y a menudo tedioso. Esta es la tercer novela en la que actúa el detective, teniente Kerrigan, de la oficina del
fiscal del distrito, y la segunda en la que es asistido por Jane Boardman, atractiva detective (de segundo grado) del Departamento de Policía de Nueva
York. La paciente pesquisa los va conduciendo de sospechoso en sospechoso, de casa en casa hasta llegar al último timbre, el de un departamento del sector
Oeste de la ciudad y ambos investigadores aclaran brillantamente el misterio de un rapto ocurrido once años atrás. Como en todos sus libros, los personajes
de Harrington son reales, el diálogo convincente y el trabajo de investigación impecable y sin fallar.


